Cuando empecé a medicarme con las nuevas pastillas mi psiquiatra me comento que a diferencia del pinchazo este tratamiento espabila en lugar de dormirte. Respecto a lo demás tenía los mismos efectos secundarios que todos los antipsicóticos, pero en menor medida. Era un tratamiento casi experimental; pero si funcionaba adiós a las nauseas, a los mareos ocasionales, a la acidez estomacal, a los desequilibrios basculares, etc, etc. La única consecuencia sería quizás la falta de libido que se producía en algunos individuos.
Ahora sé que yo no soy uno de esos individuos, lo sé porque últimamente me masturbo más que nunca, de hecho creo que soy el enfermo mental que más se masturba en el mundo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

2 comentarios:
Masturbarse no sé lo que es, pero olé, que te aproveche.
Eh... ¿no estarás hablando de hacerse pajas?
Me temo q sí.
Publicar un comentario en la entrada